Limpieza del Camino Inca a Huchuy Qosqo: conservación ambiental en el Valle Sagrado

Como parte de nuestra campaña anual de responsabilidad ambiental y social, este año centramos nuestros esfuerzos en la ruta de Huchuy Qosqo, un itinerario de trekking de tres días que culmina con una visita a Machu Picchu en el día final.

La actividad de limpieza implicó una caminata de aproximadamente ocho horas desde la comunidad de Siwar hasta Lamay, en el Valle Sagrado. A lo largo del recorrido, nuestro equipo trabajó en conjunto para recolectar basura a lo largo del sendero, con el objetivo de dejar la ruta lo más limpia posible. Esta iniciativa refleja nuestra convicción de que, como operadores que nos beneficiamos de estos senderos, también tenemos la responsabilidad de retribuir ayudando a mantenerlos y protegerlos para las generaciones futuras.

La ruta de Huchuy Qosqo es especialmente única, ya que presenta secciones del Camino Inca original y concluye en el impresionante sitio arqueológico de Huchuy Qosqo, ofreciendo tanto valor histórico como paisajístico. Reconociendo la importancia de este patrimonio, nuestra campaña buscó no solo limpiar el área, sino también crear conciencia sobre el trekking responsable y la gestión ambiental.

Residuos sólidos: una realidad que no podemos ignorar

El Valle Sagrado de los Incas, reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad por su excepcional valor cultural e histórico, enfrenta actualmente un desafío ambiental creciente y profundamente preocupante: la acumulación de residuos sólidos a lo largo de sus senderos, particularmente en la ruta que conduce a Huchuy Qosqo. Lo que debería ser un paisaje prístino (antiguo) de significado cultural y belleza natural se ve cada vez más afectado por envoltorios de plástico, botellas y otros materiales no biodegradables. En varias zonas, estos residuos han transformado partes del sendero en evidencia visible de una crisis ambiental, impactando negativamente tanto en los ecosistemas locales como en la experiencia general de los visitantes.

Ante esta realidad, y guiados por nuestra responsabilidad como operadores y miembros de la comunidad local, reconocimos que era necesaria una acción. En lugar de ignorar el problema, tomamos la decisión de organizar una campaña de limpieza dedicada con el objetivo de ayudar a proteger, restaurar y preservar la ruta de Huchuy Qosqo. Esta iniciativa representa nuestro compromiso con la gestión ambiental, el turismo sostenible y el respeto por el patrimonio cultural y natural del Valle Sagrado, asegurando que pueda ser disfrutado de manera responsable por las generaciones futuras.

recogiendo basura Huchuy Qosqo ruta

Nuestra experiencia limpiando Huchuy Qosqo en el Valle Sagrado

Comenzando el día con un propósito

Iniciamos nuestra caminata mientras el cielo adquiría un tono azul claro, avanzando por un sendero estrecho que serpenteaba entre colinas cercanas a Sihua. Tras una breve introducción de nuestro guía sobre el propósito del día, cada persona tomó una bolsa y comenzó a caminar con la mirada en el suelo. Cada envoltorio de plástico, cada recipiente descartado se convirtió en una pequeña victoria: una botella oculta entre las rocas, una bolsa de snacks en la hierba seca, una bolsa plástica atrapada en arbustos bajos.

Caminando en silencio por el valle

Durante aproximadamente una hora, ascendimos de manera constante. El sendero estaba en silencio: lo único que podíamos escuchar era el sonido de nuestros pasos sobre el terreno, el suave tintineo de las vacas pastando cerca y el ocasional rebuzno de los burros. El esfuerzo era real, pero cuando llegamos al primer mirador, nos detuvimos por otra razón. El valle se abría ante nosotros, y nos pausamos en silencio para contemplarlo. Descansamos allí, bebiendo agua y compartiendo fruta mientras observábamos a pastores locales guiando a sus animales por el mismo sendero, compartiendo el espacio y el momento.

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Llenando nuestras bolsas en el camino

Con energías renovadas, continuamos recolectando residuos a lo largo de la ruta. Para cuando alcanzamos el punto más alto, nuestras bolsas estaban notablemente más pesadas: evidencia clara de lo que habíamos retirado del paisaje. El descenso fue más ligero para el cuerpo, y seguimos recogiendo desechos dispersos a lo largo del camino.

Llegada a Huchuy Qosqo: bolsas llenas, historia milenaria

Al llegar a Huchuy Qosqo, nuestras bolsas estaban casi llenas. Wilfredo, nuestro arqueólogo, nos pidió dejarlas en un lugar seguro para poder explorar el sitio adecuadamente. De pie frente a los muros de piedra, compartió la historia del lugar. Explicó que Huchuy Qosqo, que significa “Pequeño Cusco” en quechua, fue construido en el siglo XV como lugar de descanso del Inca Wiracocha. Nos mostró los canales de agua tallados en la roca, las salas ceremoniales y las terrazas agrícolas que aún se mantienen notablemente intactas.

limpieza del sendero a huchuy qosqo

De recolectores a estudiantes: proteger es conocer

En ese momento, ya no estábamos enfocados en recolectar basura. Nos convertimos en oyentes y aprendices, comprendiendo que proteger un lugar como este también significa conocer su historia y respetar lo que representa.

Encuentro con la comunidad local: el agradecimiento de quien habita el valle

Continuamos nuestra caminata por una parte de un antiguo sendero inca, cruzando pequeños puentes y pasando junto a ríos y montañas. En un segundo mirador con vista al pueblo de Lamay, una mujer local que cuidaba sus ovejas nos observó en silencio. Notó nuestras bolsas llenas, asintió, sonrió y nos agradeció. Nos comentó que no era común ver a personas haciendo esto, y sus simples palabras causaron una fuerte impresión en todos nosotros.

Descenso rocoso: el último esfuerzo con bolsas pesadas

La sección final fue la más exigente, con un descenso empinado y rocoso donde el riesgo de resbalar era real, especialmente mientras cargábamos bolsas pesadas. Algunas personas tomaron rutas más largas, pero al final, todos llegaron al punto de encuentro de manera segura. Cansados pero satisfechos, entregamos los residuos recolectados a las autoridades locales para su disposición adecuada.

Recogida de botellas de plástico sendero huchuy qosqo

Almuerzo y reflexión: retribuyendo al paisaje andino

Concluimos el día con un almuerzo compartido, conversando sobre la experiencia y debatiendo cómo podrían mejorarse futuras actividades de limpieza. Con las piernas cansadas y una sensación de plenitud, regresamos sabiendo que, de una manera pequeña pero significativa, habíamos retribuido algo a este paisaje andino.